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16/6/09

Enlace a mi álbum de fotos

Ya que constantemente me da por hacer nuevas tonterías para pasar el rato y no hacer nada valioso, aquí os pongo un enlace a mi recién estrenado álbum de fotos:

El Heraldo del Silencio (fotos)

Saluten

5/6/09

Atracos

Esto sí es un atraco a mano armada y no lo que hacían los vaqueros en el Western. Esto sí es opresión, sin envidiar nada a la que hacían los reyes en la Edad Media. Y lo peor es que no nos damos cuenta. Y nos dejamos llevar, aceptando reglas tan abusivas como ésta que acaban de aprobar los que se autodenominan gobierno progresista.

Leo en la Web de Juan Torres López un artículo que me estremece: en fecha reciente fue aprobado el Real Decreto 716/2009, por el que se desarrollan determinados aspectos del mercado hipotecario. No lo he leído, sólo a grandes rasgos, pero lo terrible del asunto está en el Artículo 9: ampliación de hipoteca (podéis leerlo en el Real Decreto al que os he enlazado). Básicamente dice lo siguiente:

Si el banco te entregó una hipoteca para tu casa de 100.000€ y el precio actual de ésta baja un 20% de lo que te prestó (80.000€), el banco tendrá derecho a exigirte la ampliación de la hipoteca a otros bienes hasta llegar a los 100.000€ iniciales (por ejemplo incluir en la hipoteca tu coche, tu terrenillo de aceitunas y hasta los calzoncillos si los aceptan). Lo temible del asunto es que en caso de que no puedas hacer frente a la hipoteca no sólo te quitarán la casa: te lo quitarán TODO.

¿A qué se debe la aprobación de este nuevo Reglamento ahora que los precios de la vivienda están bajando? La respuesta es sencilla: para proteger la omnipotente supremacía de los bancos y entidades financieras que, a fin de cuentas, son las que dominan el cotarro.

Volvamos la vista atrás y pongámonos en el caso del tiempo en que la vivienda no paraba de subir de precio: el banco te presta 10.000€ para tu vivienda (en esos tiempos eran más baratas). La compras y te vas a vivir allí. Pagas cada mes la cuota acordada y ves cómo el precio de tu casa y las demás aumenta exponencialmente. Llegamos al año 2008 y tu vivienda alcanza su máximo, digamos 100.000€. Caes en paro y no puedes pagar más las cuotas, que han llegado debido a los intereses y la inflación a ser de más del doble de lo que pagabas al principio. Pones la casa en venta pero no hay nadie que te la quiera comprar.

El banco se queda con ella, una casa por la que pagó 10.000€ y que ahora vale 100.000€. Encima te echa a la calle y te llama moroso (esa frase tan escuchada en la televisión últimamente: "la morosidad se ha disparado").

Y ahora es el momento en que te preguntas: ¿dónde estaban los Reales Decretos que protegían al ciudadano de a pie, al comprador, a TI? En ninguna parte. Porque tú no importas. Los bancos están sentados a la derecha (y a la izquierda) de la clase política y son los que deciden qué normas salen adelante y cuáles no.

En este punto hay que pensar cuál es el papel de los bancos en el Sistema (o como lo he visto por ahí escrito: $i$tema): los bancos son los responsables de dar capital tanto a las naciones, como a las corporaciones como a los ciudadanos de a pie (llamémosles genéricamente deudores). El dinero sale de las arcas de los bancos, pero no se emite en una sola dirección, sino que realiza un ciclo: el banco presta dinero al deudor, asumiendo éste el compromiso de devolverlo... con intereses. Y es ahí donde el juego se pone interesante.

La fuente única de emisión de dinero es el banco (en la punta de la pirámide están los bancos centrales: la Reserva Federal Americana, el Banco Mundial o el Banco Central Europeo por poner un par de ejemplos). Ese dinero pasa por el $i$tema y vuelve al banco con un interés añadido. Y pensando globalmente, ¿de dónde creéis que viene el dinero para pagar ese interés? Pues está claro: de los mismos bancos.

Por otro lado, el mecanismo de creación (literalmente) del dinero conlleva también un crecimiento casi exponencial de la cantidad de éste en el sistema, ya que los préstamos no se realizan a partir del dinero de sus depósitos, sino que toman como referencia el dinero que tienen en sus arcas para crear dinero en base a un porcentaje estipulado. De esta manera, digamos, de cada 100€ en depósitos, el banco crea 90€ en préstamos, con lo cual tendrían 100€ en depósitos más 90€ como dinero adeudado.

Aumento exponencial de dinero


¿Y cómo esa cantidad tan ingente y a la vez creciente de dinero llega a tener valor? Siendo sensatos, el dinero debería representar el producto interior bruto de un país, con lo cual a más producto interior más dinero. Sin embargo esto no es así y el dinero aumenta de manera independiente. Al ser el ritmo de aumento de la producción menor que el ritmo de creación de dinero, éste no para de devaluarse y llevar cogido de la mano el aumento de los precios (o inflación).

Este hecho lo hemos vivido todos y lo seguimos viviendo: en nuestra niñez comprabas una bolsa de pipas por 25 pesetas. Ahora cuesta 25 céntimos de euro, lo que viene a ser unas 42 pesetas. Eso, sumado a otros factores como son la especulación o el mercado de divisas, hacen que los precios y el valor del dinero sean cada vez más distantes el uno del otro, los primeros por altos, el segundo por bajo.

Pero hay otro factor a tener en cuenta en las reflexiones que estoy llevando a cabo hoy y es el de la deuda. El dinero, al ser prestado por las entidades financieras, conlleva una promesa de "devolución". Por tanto obliga a las naciones, empresas y trabajadores a generar riqueza. Esa riqueza se utiliza en parte para la subsistencia y en parte para la devolución de la deuda. Pongamos por ejemplo cualquier pareja que paga su piso trabajando de 9h a 14h y de 17h a 21h. Digamos que entre los dos alcanzan los 2000€ al mes. Según están las cosas las cuotas hipotecarias no bajan de 1000€ mensuales. Sumémosle la cuota del coche, necesario para desplazarse desde casa hasta el polígono industrial donde trabajan (en caso de que no tengan dos coches). Podemos hacernos la idea de que el 60% 70% del sueldo o incluso más de lo que ganan es para pagar la deuda generada con los bancos.

La inflación conlleva que este año tengamos una letra de 1000€, pero el año que viene sea de 1050€ o 1100€, cuando los sueldos no suben al mismo nivel.

Lo más injusto del sistema es que el dinero no va a pagar solamente el bien que has adquirido, sino el bien adquirido más el interés que el banco te ha impuesto. Y lo peor es que el dinero que te prestó fue creado DE LA NADA. La deuda se va acumulando, ya que nunca habrá suficiente dinero para hacerle frente totalmente. Si ésta quedase cubierta, no existiría el dinero.

Ahora pensad que la deuda no es sólo asumida por la gente que ha comprado una casa: hoy en día casi todo se financia. Incluso los gobiernos están obligados a pedir dinero a los bancos centrales y devolverlo con un interés. Por cierto, ¿de dónde creéis que viene el dinero de los gobiernos para devolver ese dinero? Evidentemente de los impuestos que pagamos, la única fuente de ingresos del Estado. Después, enfrentados a una crisis, deciden que la solución pasa por inyectar cantidades astronómicas en las arcas de los mismos bancos corruptos que la produjeron.


Es un negocio redondo, si controlas la emisión de dinero lo controlas todo. Ahora entenderéis que con este poder pueden influir a su antojo sobre los gobiernos y sus decisiones.

La pregunta es: ¿Por qué existe este sistema tan corrupto y tan injusto? Sencillamente porque nos lo han impuesto y al mismo tiempo evitan que pensemos en ello. Es una fórmula muy antigua, tiene más de 2000 años: pan y circo. Mantén al público entretenido, desinformado y con el estómago lleno y no será consciente de las maquinaciones que a ti te dé la gana inventar.

Muchos sabéis que detesto la televisión, no leo periódicos y no oigo la radio. Todo ello se debe a mi esceptismo sobre lo que comunican, pues siempre me ha parecido que transmiten la voz del sistema: los problemas son el paro, la gripe del pollo, la ETA, Al Qaeda, el precio de la vivienda, el cambio climático, la continua rivalidad entre las dos caras de una misma moneda (PSOE y PP, Izquierda y Derecha) y un largo etcétera. Sin embargo nunca hablan de LAS CAUSAS DE ESOS PROBLEMAS: el sistema bancario, la industrialización desenfrenada, la globalización de las corporaciones, las ideologías radicales motivadas por conceptos tan vanos como la nación, raza o religión, la desinformación y paulatina idiotización de la población, la unidireccionalidad de la formación y la cultura, etc.

La crisis ha despertado la rabia de la gente, sin embargo me da la sensación de que no sabemos contra quién ir: sabemos que algo falla cuando una familia de cinco miembros acaba en la calle porque perdieron el trabajo y el banco les embargó la casa. El cambio debe producirse primero en las mentes de todos y cada uno de nosotros. Debemos comprender cómo son las cosas para, primero enojarnos, después buscar alternativas y, seguidamente, actuar.


No sirve de nada tirarse a la calle contra los antidisturbios lanzando cócteles molotov ya que la imagen que se ofrece puede ser contraproducente. ¿Qué me decís de los antisistema? En general dan la sensación de ser unos alocados revolucionarios cuando para mí luchan por la solución a los problemas y la eliminación de sus causas: la caída del sistema tal cual lo conocemos. Sin embargo las formas en que actúan, unido al abuso de fuerza policial (y viceversa) crean situaciones que para la opinión pública no son las más "correctas".

Para mí la solución pasa actualmente por informar y conocer. Cada uno de nosotros debe preguntarse cuáles son las causas a los problemas que priman en el planeta, debe comprenderlas y buscar alternativas. Asimismo debe comunicar lo que sabe, para que otros puedan buscar su propias alternativas. Crear una conciencia global: estamos cansados de este abuso, no somos esclavos, somos libres y así debemos vivir.
Mi padre dice que los pobres siempre serán pobres y los ricos, ricos y eso es lo que debe cambiar.


Aquí os dejo un par de enlaces que tal vez os aclaren:

Mecanismos de creación del dinero

Mecánica moderna del dinero (inglés)

Ejemplo cutre de creación de dinero en sistema de reserva fraccionada

Y por supuesto los Zeitgeist, a los cuales ya enlacé hace tiempo.

Saludos.



12/5/09

A veces también dibujo


Ayer pasé de estudiar y me di un placer toda la tarde haciendo este dibujillo. A veces hay que desconectar y todo...
Posted by Picasa

8/5/09

La Creación

El ser humano tiene una capacidad única e inigualable en el resto del Reino animal conocido, que es la de crear. Todos lo sabéis, el ser humano es capaz de crear, transformar la nada en algo que produce beneficio, desde la satisfacción de contemplarlo u oírlo, hasta el beneficio de que te permita fregar el suelo sin tener que agacharte a restregarlo. La creación es un don que nos ha dado la naturaleza, o la evolución o lo que sea. Sin embargo nosotros mismos, en nuestra explosión creativa, nos la estamos arrebatando.

Siempre he sido un tipo creativo. Esto no quiere decir que haya sido un artista, que haya hecho cosas que le gusten a la gente. Pero siempre he sido creativo, ¿por qué? Porque no he sentido mayor placer con nada que creando. Escribiendo: viendo que mis ideas se transformaban en frases más o menos coherentes. Haciendo música: escuchando cómo mis manos daban forma a una serie de sonidos hasta convertirlos en algo más o menos escuchable. Trasteando una foto. Fantaseando una historia. Incluso he disfrutado dibujando, a pesar de ser lamentable. Siempre he disfrutado creando. Pero últimamente no, ¿por qué? Porque no soy capaz de crear nada.

Te levantas pensando en el curro. Hay una documentación que preparar, la tienes que enviar después a cierto sitio. No puedes olvidar nada, si no, te la van a echar para atrás. Le van a sacar pegas y no vas a conseguir lo que persigues. Es un reto al que te enfrentas. Andas con poco tiempo, no puedes preparar las cosas detenidamente, creándolas e hilándolas adecuadamente. Te dedicas a buscar en internet un formato sobre el que trabajar y salir del paso. Eres un autómata sin cualidades humanas. El estrés, la concentración prolongada y la falta de tiempo hacen que dilapides tu capacidad cerebral en lo que tienes que hacer. Acaba tu jornada (la mía, afortunadamente, a mediodía), comes y te vas a casa. No paras ni a echar una siesta y te piras a una abarrotada biblioteca a estudiar. No se te ocurrió nada mejor que seguir estudiando para engrosar tu currículum, o mejor dicho, para intentar equipararlo al de otro millón de personas
en España que se asemejan, pero superan el tuyo, y no quedarte atrás.

Te pasas toda la tarde ojeando y hojeando las páginas del temario. Tu mente es un gato rabioso que no para de luchar por escapar. Parte de lo que lees habla de situaciones de emergencia y te gustaría que hubiese un terremoto, un incendio o algo que te librase de las siguientes tres horas de tedio que te esperan. Sabrías cómo afrontarlo, el temario lo explica bien. Cómo utilizar un extintor, o la manguera que se encuentra al final de la sala.

Primero pulsa el botón de alarma. Mantén la calma, sé un líder y colabora con el resto de personas que allí se encuentran para que salgan ordenadamente. El pánico causa más muertes que el acontecimiento en sí. Apunta el extintor a la base de las llamas, en la misma dirección en que éstas señalan. Existen diferentes tipos de extintor según el tipo de fuego. No recuerdas cuál es el A, B, C o D, pero confías en que el que tienes en las manos sea el adecuado a las llamas contra las que luchas.

Esperas que alguien tenga una hemorragia y puedas detenerla con un torniquete o, a las malas, apretando su arteria entre tus dedos. Esperas que pase algo, pero no pasa nada. Te dedicas a mirar a un lado y a otro y a leer a ratos mientras luchas por encontrar la satisfacción en algo que no te gusta, pero al final acabas entrando por vereda y estudias.

Llegas a casa y cenas. Deseas tener tu rato de creatividad. Escribir algo, agarrar la guitarra y sacarle algunas notas. Tirar del archivo de fotos y manipular algunas. Leíste hace poco un libro sobre diseño gráfico y tienes algunas ideas. Pero no eres capaz. Tu cerebro ha dado todo lo que podía de sí y sólo tiene fuerzas para pensar que mañana debes continuar con la documentación a enviar, hacer algunos tests de tus estudios, avanzar un par de unidades didácticas. No quedarte atrás, no perder el tiempo. Miroteas algo en internet (porque la tele te ha demostrado reiteradas veces que es infumable) y te acuestas.

Eres un autómata y es lo que hay.

Te levantas y mientras vas al tajo piensas en una melodía que podría quedar bien. Intentas retenerla en la cabeza y decides que en cuanto vuelvas del curro la sacarás. Mentira, cuando llega mediodía sólo recuerdas unos fraseos deformes que no tienen nada que ver con lo que sentiste (y no digo escuchaste) en tu mente. Decides dejarte de gilipolleces y ponerte a estudiar.

Una de las herramientas más perfectamente creadas por el Mundo moderno es la alienación. Convertir al ser humano en un engranaje mecánico. Y es por lo que lucha día a día. Despojarte de tus instintos, no los primarios, sino los que te hacen diferente: la creación, el pensamiento propio. Todo eso que nos hace únicos.

Yo vengo sintiendo de un tiempo para acá que me lo han arrebatado. Y esta "crisis" tan bien orquestada está haciendo que me una a su juego cada vez más. Todos estamos asustados y no queremos quedarnos descolgados. Queremos ser lo que "ella" espera y nos esforzamos por ser hijos predilectos: más estudios, mejor currículum y mayor formación. Y con eso nos convertimos en
magníficos engranajes para su maquinaria de reloj suizo.

Y yo me cago en to lo que se menea.

Lo único que siempre me ha hecho sentirme vivo ha sido mi creatividad. Trabajo en algo en lo que priman las metas. Pero los que me conocéis sabréis que no me apasiona. Nunca hablo de mi curro más que "me va bien" "sí, estoy feliz". Y no es mentira. Mi madre siempre dice: "muy bien, es lo que tienes que hacer". Y es verdad, es lo que tengo que hacer como buen engranaje. El reloj debe dar las horas en punto. Sin embargo no me siento ni mucho menos entusiasmado, porque no siento esa emoción, ese nudo en el estómago, que me cosquillea por dentro cuando creo algo.

"Ella" me lo está arrebatando. Me está despojando de lo que de verdad me da placer. Hoy me siento jodido, por eso.

Cada mente humana es un tesoro. Podrías ir por la calle preguntándote qué esconde cada persona con la que te encuentras, pero te volverías loco. La mente humana, el pensamiento humano es en suma infinito. Y es algo que se está perdiendo. Ya no cuando llegas a adulto y tu curro te consume. Ya es desde pequeño: antes te creabas tus historias, más atrás con dos cachos de madera, después con una par de muñecos He-man... pero ahora crean una historia preciosa llena de color y se la clavan a los pequeños a través del mando de la play. Con eso hacen una especie de selección antural*. Consumen tiernas mentes creando autómatas desde pequeños, sobreviviendo a esa presión sólo unos pocos, los creativos del futuro.

"Ella" borra mentes y quiere a los mejores.

Envío mi currículum a 300 ofertas a la semana. Me doy cuenta que en cada una de ellas hay 300 personas. Me miro y veo a un tipo con aptitudes. Imagino a los otros 300 e intuyo que todos tienen amplias aptitudes. Al final escogen a uno y desprecian al resto. ¿Qué harían esas 300 mentes trabajando juntas? ¿Qué serían capaces de lograr?

No lo sé. Al final esas 299 mentes se conformarán con lo que les den, sus cerebros se alienarán y olvidarán lo que son: creadores. Y "ella" seguirá envileciéndose y creciendo y creando infelices.

Lo que ocurre es que no disfrutas las cosas que tienes que hacer, sino las que te gusta hacer.

Y al final no serás capaz de hacer nada.

P.D: Me siento bien habiendo creado esto.

*Antural:
Adj. contracción de "antinatural". Realmente quería escribir "natural", pero se me ha escapado la tecla y me ha salido al revés y ya lo he dejado así porque me ha molao. Tócate las bolingas.

24/2/09

Oculto

"Los pensamientos se arremolinan dentro de ti y no eres capaz de atrapar la respuesta".

Conoces esta situación, no es la primera vez. Siempre has vivido en la nada y no se te hace extraño saber que tienes las manos vacías. Ves las líneas que las recorren y comprendes cada vez más su significado. La quiromancia interpreta los dibujos que serpentean en tus palmas, distinguiendo en ellas palabras evocadas en tu mente: "no mires, sólo da el paso". Y siempre te han conducido en la misma dirección.



Enebro, menta, tomillo, bergamota, son las drogas que necesitas. Sentir cómo sus aromas frescos revitalizan tu ser oculto. Ése que con un susurro ligero te convoca a despertar: Observa, abre bien los ojos, es el espíritu confuso, que nunca te supo enseñar el camino, nunca fue capaz de atinar el paso.

No sois grandes, no estáis por encima de las circunstancias. Pero sois libres de soñar. De escapar lejos. El cielo se enrojece al caer la tarde, las aves apuntan el ocaso como flechas gigantescas aladas. Preguntaos, ¿dónde debéis ir?.

Fluye el agua, caen las hojas, sonríe la Luna, se despereza el ser nocturno. Iluminados son sus ojos por el resplandor nacarado de la noche. Los tonos son plata. El silencio sereno. ¿Dónde encuentras el rumor del río? Nada, no le hagas caso. Siempre ronronea como un gato, la noche no le detiene.

Respiras, olfateas, sueñas. No sabes si la mirada vítrea de ese ser lloraba por ti o lloraba por todos. Intentas entenderlo, pero sólo puedes levantar los hombros y encoger el cuello. Tal vez piense que dudas, tal vez piense que tienes frío, pero tú expresas que no te importa. Cuando nada vale nada prefieres mirar hacia otro sitio.

Me avisas, eres tú. Sigues siendo el mismo tras esa poblada barba de dos meses. No has cambiado, para nada, pero ahora necesitas esto. Esconderte, sí señor. Inexistir. Colocar una barrera entre el mundo y tú. Escarbar una honda madriguera, oscura, horadada en la tierra húmeda. Las raíces de los matojos son el único adorno que embellece tu agujero.

Necesitas pasar desapercibido, no ser nadie, te cacher como dicen los franceses. Estar ahí abajo, sí, tal vez la noche te dé colmillos.

Estaremos solos.

¿Te vienes?

17/2/09

El sistema ha fracasado

Llevo tiempo con ganas de escribir sobre los vericuetos de la crisis, la injusticia del sistema económico en el que estamos inmersos y la gran mentira que vivimos cada día al mover un euro de un lugar a otro.

Pero mientras tengo tiempo y ganas (y tiempo) os paso un artículo que ataca a las entrañas de los bancos centrales, uno de los grandes responsables de la crisis.

Aquí lo tenéis.

14/2/09

Nuestros actos

¿Por qué hacemos las cosas? La verdad es que intentar dar una explicación en lo que dura la entrada de un blog es absurdo. Y que yo intente dar una explicación a tamaña complejidad es otro absurdo.

Las cosas no se hacen porque sí, por pensamientos aleatorios o porque seamos buenos o malos. Siempre hay una causa subyacente. Siempre hay un gusano que nos produce un cosquilleo en la boca del estómago o en la región límbica del cerebro o incluso en la parte consciente, que nos lleva a actuar de una determinada manera.

El deber, el poder, el desear, la necesidad… son formas de entender una misma idea en diferentes graduaciones. Tal vez desde distintos puntos de vista, pero no deja de ser un mismo concepto: el impulso irrefrenable, unidireccional, a veces irracional, que nos lleva en un sentido o en otro.


Deber, según Beuxi, es “estar obligado a algo”. Yo añadiría algo más a esa definición: la obligación de hacer algo aún no estando seguro. El poder es algo que está en tu mano, pero que no siempre deseas hacer. El desear es algo positivo o negativo que te conduce hacia un fin, desde tu fuero interno hacia tu objetivo y que puede no ser más que una ilusión en tu mente. La necesidad es mucho más fuerte y no te plantea los pros y los contras de lo que pueda acaecer, sencillamente se lanza a por un objetivo sin pensar en las consecuencias.
La necesidad provoca comportamientos casi irracionales. Se podría decir que sin explicación. Pero nada de lo que se hace porque se necesita es inexplicable.

Todo comportamiento fruto de la necesidad tiene una vertiente racionalizable. No existe el comportamiento aleatorio en los actos causados por la necesidad. Nacen desde muy adentro y se representan fuera, en forma de actitudes, acciones, gestos, apariencias, que te muestran diferente o te llevan a realizar actos que en otras condiciones no harías.

Cuántas veces nos hemos visto haciendo cosas extrañas, fuera de lo común y tras realizarlas nos hemos dicho: “joder, necesitaba esto, lo necesitaba, y qué bien me ha venido hacerlo”. Sale de dentro sin que lo sepas y te conduce hacia donde quiere llegar, hacia el momento en que la necesidad queda aplacada o, en su caso, aletargada.

Escribir esto no es casual, hablar de este tema no es casual. ¿Es necesidad? ¿Es deseo? ¿Es deber? Algo es, os lo aseguro. Nunca hago nada “porque sí” y si alguna vez os he dicho que es por eso, os he mentido.


No me pimplé esta birra "porque sí"...